lunes, 12 de abril de 2010
Antibióticos, prohibir su venta
Suena bien, digo, por ejemplo yo, habitante de la principal ciudad de México. Si necesito comprar un antibiótico y no cuento con la receta médica, lo que puedo hacer es caminar unas cuatro o cinco cuadras y encontrar un médico (en cinco cuadras a la redonda hay cuatro médicos y tres dentistas) para que me extienda la receta (incluso puedo decirle al médico el nombre del medicamento, de tantos por cuantos miligramos). Regreso a la farmacia con la receta en mano y listo, compro el antibiótico. Pero entonces, estamos hablando de la Ciudad de México. Como esta ciudad existen, qué ¿cinco? ¿siete? ¿media docena? Digamos que media docena de ciudades como esta en la República Mexicana existen. Y eso representa entonces del abanico de ciudades existentes en México... ¿un cinco por ciento? ¿un diez por ciento? Digamos que un diez por ciento. Eso deja un universo de alrededor de un 90 por ciento de la población de México viviendo en poblados, pequeñas comunidades, rancherías y demás.
¿En verdad existe algún ingenuo que crea que toda esa gente que no vive en las principales ciudades de México tiene acceso a un médico? Farmacias seguramente habrá, de esas que además de vender medicinas venden barnices de uñas, pantimedias y monos de peluche. ¿Qué piensan que harán esas gentes que no pueden acudir a un médico simplemente porque no hay un médico al alcance? Dirán: bueno, ni modo, como no hay un médico cerca, y aunque exista una farmacia en el centro del pueblo con el medicamento necesario, pues me quedo enfermo y san se acabó. O me compongo o me muero (y así, considerando que puede ser un hombre, una mujer o un niño).
¿En dónde dejan el derecho de esos habitantes a la salud y a los medicamentos? ¿Mejor que se mueran a que puedan comprar un medicamento?
Acaso lo mejor alternativa que se les ocurre a los legisladores es prohibir la venta de algún artículo por “ser peligroso” (de ser así debieran ir pensando en prohibir la venta de automóviles, existen muchas personas que mueren por accidentes automovilísticos; e igual habría que prohibir la venta de cerillos, y de tanques de gas, y de....) ¿La mejor opción es volver al estado paternalista que nos dice que está bien y que está mal? ¿El Estado que nos considera ciudadanos con problemas mentales para enfrentar lo que es bueno y lo que es malo?
¿Acaso no es una mejor solución, mejor en todos los sentidos, educar a la población? ¿No es a educar a lo que debiera aspirar todo el aparato del Estado?
¿No es mejor educar a la población para que aprenda qué se puede meter a la boca y que no, a prohibirle el acceso a medicamentos, y por tanto a la salud?
En el peor de los casos ¿acaso los legisladores nunca han visto una caja de algún medicamento en que viene la dosis indicada y las contraindicaciones?
¿Cuándo tendremos un Estado de veras interesado en educar a la población y no simplemente en buscar prohibirle el acceso a todo lo que tiene derecho?
martes, 9 de marzo de 2010
Archivos PDF y consultas SPEI
Una herramienta muy útil para el manejo de documentos es el ponerlos bajo formato de pdf (Portable Document Format).
Durante mucho tiempo el leer esos archivos fue campo casi exclusivo del Adobe Reader.
El problema surge cuando deseamos realizar modificaciones a esos documentos pdf (por ejemplo formularios, en su forma más básica)
Para modificar esos archivos había que contar con un programa que los manipulase, tal como el Adobe Acrobat (aunque también existen otros programas básicos como el PDF Filler).
No siendo un programa imprescindible en las tareas de escritorio, a pocos les es interesante adquirirlo.
Ahora han desarrollado un programa que permite realizar las modificaciones más usuales (y que cuenta con muchas otras más herramientas) dentro de archivos pdf sin mayor contratiempo. E incluso como un mero viewer supera en desempeño al Adobe Reader.
Además es gratuito, algo que siempre vamos buscando en las herramientas de escritorio.
¿Podríamos pedir más?
Les recomiendo el programa que substituye sin mayor contratiempo al Adobe Reader:
PDF XChange Viewer
Ahora que vamos realizando trasnsacciones bancarias electrónicas, los llamados SPEI (Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios)
Cuando realizamos un SPEI muchas veces no sabemos bien a bien en dónde está, hasta que llega a la cuenta de destino (o cuando no llega a la cuenta).
Bueno, el Banco de México (Banxico) ha habilitado una herramienta llamada Mi-Spei.
Con el número de transferencia o de rastreo del SPEI se puede consultar el estado en que se encuentra la operación:
Banxico Mi Spei ó Mi Spei
¿Por qué me parece una buena idea?
Por el simple hecho de que ya que los bancos van cobrando comisiones por todo tipo de operación (o ni siquiera operación sino simple información), al menos proporcionen un servicio sin costo para nosotros los usuarios (el decir sin costo es meramente un decir) y nos dejen saber cuando menos dónde va el dinero.
Jueves 11-febrero-2010
jueves, 4 de marzo de 2010
IMSS ~ Semanas Cotizadas
Ahora el IMSS ha puesto a nuestra disposición el obtener en línea un Reporte Informativo de Semanas Cotizadas del Asegurado.
Para obtener este reporte es necesario primero registrarse (introduciendo nuestro registro en el IMSS -once números que encontrarán casi siempre en la fórmula NN-NN-NN-NNNN-N-) y nuestro CURP (dieciocho letras y números).
Desde la página web del IMSS:
imss.gob.mx / Servicios en línea y descarga (recuadro extremo superior izquierdo) / Reporte Informativo de Semanas Cotizadas del Asegurado (sección Trabajadores y Pensionados)
(como de costumbre los desarrolladores piensan que todos vamos entusiasmados usando al tarado del IExplorer sin detenerse a pensar que habemos muchos que preferimos las bondades de FireFox, Seamonkey, Chrome u otros… así que ese último enlace no opera sino para el tarado del IExplorer… pero encontrarán aquí el enlace directo para acceder al Registro y obtención de contraseña desde cualquier navegador: Registro en el Reporte Informativo de Semanas Cotizadas
[Actualización marzo 2010: el enlace ya opera para Firefox y Seamonkey, y supongo que para los demás]
Les encarezco en verdad que accedan a la página y descarguen su reporte (el que, además de imprimirlo, les recomiendo “imprimir” en formato pdf) (para “imprimir” en formato pdf no es necesario sino montar algún programa para hacerlo –en versión free (gratuita)-, les sugiero dos (yo usaba el DoPDF pero he terminado por preferir el CutePDF Writer)
Cute-PDF-Writer
Do-PDF
Ese archivo pdf guárdenlo para toda la vida, nadie sabe para qué pueda servir en el futuro lejano (el reporte si bien muestra el historial de las semanas cotizadas desde el momento en que fueron registrados, solo muestra los últimos cinco patrones a la fecha).
Les sugiero leer este artículo en El Universal: Evita sorpresas al pedir tu jubilación
E igual otra página que les puede ser de interés es: Portal de pensiones del IMSS
Como siempre es un gusto poder saludarles
Pd Ya en esto, lo de guardar papeles además de ser poco ecológico se llega a convertir en un dolor de cabeza con el paso ya no digamos de los años, sino de las décadas, créanme, así que además de guardar los papeles relativos, digitalicen (escaneen) y guarden en la computadora y en un cd los documentos:
_ Estados de Cuenta de la Afore
_ Reporte de Semanas Cotizadas
_ Acta de nacimiento (y de matrmonio y de divorcio… del Acta de defunción ahí que se ocupen los hijos o los que queden)
_ Registro con patrones (las anteriores “hojas rosas” y las actuales constancias)
_ Credencial de elector, licencia de manejo, etcétera
_ toda otra información que crean que pueda ser útil (en lugar de guardar un par de meses, para tirar después, los estados de cuenta de la chequera y de la tarjeta de crédito, mejor escaneen esos estados de cuenta y guarden el archivo en la computadora y actualicen el cd regularmente con la nueva información que va ocurriendo con el paso de los años)
Y ya en esto de los archivos pdf, aquí les dejo un enlace de un convertidor de archivos pdf a archivos doc (sí, por desgracia solo los convierte para ser editados por Winword) (pero en formato doc se pueden ya editar como open document): pdf2word
Miércoles 05-agosto-2009
miércoles, 3 de marzo de 2010
Yo tengo un sueño
Martin Luther King
No debemos ser cómplices de los criminales debido a nuestra indiferencia..
Me percato de que palabras que nunca debieran ser olvidadas, que no debiera haber quien las ignorase, no las tenemos presentes.
Me viene a la mente ahora, justo éstas otras, respecto a que consideramos que la Libertad y la Justicia deben sernos gratuitas, solo por el hecho de nacer debemos gozar de ellas, y eso no es cierto. Palabras como Libertad y Justicia tienen un costo, un costo tan elevado que solo con sangre pueden ser pagadas, y así en el curso de la historia ha sucedido.
Pueden encontrar aquí el texto del discurso "Yo Tengo un Sueño" pronunciado por Martín Luther King en agosto de 1963.
Coincidencias, casualidades. en un breve espacio de tiempo se fundieron Martín Luther King, John Fitzgerald Kennedy y Robert Francis Kennedy:
John F Kennedy, primer católico en llegar a la Casa Blanca no dudó en señalar los límites: “I believe, yo creo en una América donde la separación de la Iglesia y el Estado es absoluta y donde ningún prelado católico dirá al Presidente cómo actuar y ningún sacerdote protestante dirá, a sus feligreses, por quién votar”.
Fue asesinado el 22 de noviembre de 1963.
El 6 de marzo de 1968, Robert Kennedy anunció su candidatura. El 4 de abril murió asesinado Martin Luther King. Bobby Kennedy acababa de llegar a Indiana. Se dirigió al más populoso barrio negro. Sus palabras:
“En este difícil día, en este difícil tiempo de EU es válido preguntarse qué clase de nación somos y en qué dirección nos movemos. Para aquellos de ustedes que son negros, considerando la evidencia de la responsabilidad de un blanco, ustedes pueden llenarse de amargura, odio y venganza. Podemos movernos en esa dirección como país en una gran polarización: pueblo negro contra pueblo blanco llenos de odio los unos contra los otros.
Pero podemos también hacer un esfuerzo, como Martin Luther hizo, para comprender e impedir que la sangre se expanda por nuestro país… Yo tengo un hermano muerto por un hombre blanco. Tenemos que hacer un esfuerzo para ir más allá de estos difíciles tiempos…”. Voló en el avión, con la esposa de Luther King, llevando su cuerpo a Atlanta. Después ganó las elecciones primarias de California. Fue asesinado unas semanas después que Martin Luther King, el 6 de junio del mismo año.
Palabras, las palabras, nunca debieran ser olvidadas.
Viernes 29-agosto-2008
jueves, 4 de febrero de 2010
Elogio a la mujer Brava
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter duro y decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, locas, amargadas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas "fieras" que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran “no más usted me avisa", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo pasional (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias). Un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con él.
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo hacen el amor cuando hay verdadero amor de por medio. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa, más dignidad y quizá por eso mismo todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ellas ya no se dejan chantajear con la manutención, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Por eso hoy salen a trabajar, a luchar, son fuertes y decididas. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, son ellas las que te lo darán.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas insulsas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes y excitantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
¡Vamos hombres, por esas mujeres bravas!
Héctor Abad
jueves, 28 de enero de 2010
Cuentas bancarias inactivas
Refrán popular.
El Artículo 61 de la Ley de Instituciones de Crédito (reformado según publicación en el Diario Oficia de la Federación del primero de febrero de 2008) (la reforma obedece a que anteriormente contemplaba períodos de 5 años para considerar una cuenta como inactiva, y después otros 5 años para que pasara a la beneficencia pública ) dice a la letra:
Las instituciones no podrán cobrar comisiones cuando los recursos de los instrumentos bancarios de captación se encuentren en los supuestos a que se refiere este artículo a partir de su inclusión en la cuenta global. Los recursos aportados a dicha cuenta únicamente generarán un interés mensual equivalente al aumento en el Índice Nacional de Precios al Consumidor en el período respectivo.
Cuando el depositante o inversionista se presente para realizar un depósito o retiro, o reclamar la transferencia o inversión, la institución deberá retirar de la cuenta global el importe total, a efecto de abonarlo a la cuenta respectiva o entregárselo.
Los derechos derivados por los depósitos e inversiones y sus intereses a que se refiere este artículo, sin movimiento en el transcurso de tres años contados a partir de que estos últimos se depositen en la cuenta global, cuyo importe no exceda por cuenta, al equivalente a trescientos días de salario mínimo general vigente en el Distrito Federal, prescribirán en favor del patrimonio de la beneficencia pública. Las instituciones estarán obligadas a enterar los recursos correspondientes a la beneficencia pública dentro de un plazo máximo de quince días contados a partir del 31 de diciembre del año en que se cumpla el supuesto previsto en este párrafo.
Las instituciones estarán obligadas a notificar a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores sobre el cumplimiento del presente artículo dentro de los dos primeros meses de cada año.”
300 días de salario mínimo general vigente en el DF al primero de enero de 2010 son $17,238.00 pesos.
Ahora ¿qué dice en buen cristiano ese artículo 61?
Una cuenta bancaria, que no exceda de por allá de los diecisiete mil pesos, si no registra movimientos (depósitos o retiros) (no se consideran movimientos las posibles comisiones o intereses que el banco retire o abone a la cuenta), después de 3 años se trasladará a una cuenta global del mismo banco, constando aviso por escrito en que el banco informa al cuentahabiente. Si después de otros 3 años (6 años si contamos desde el primer momento) el cuentahabiente no se ha presentado a reclamar la cuenta (o a hacer algún retiro o abono a su cuenta) entonces ahora sí el banco trasladará ese saldo a la beneficencia pública (que aquí entre nosotros no sé cuál sea).
Ah, pero no todo es malo. Cuando después de los 3 primeros años la cuenta pase a una cuenta global del banco, pagará intereses al menos por la inflación según el Indice Nacional de Precios al Consumidor (¿por qué no pagarán al menos esa tasa cuando la cuenta está a nombre del cuentahabiente, me pregunto?) (generalmente las cuentas de ahorro pagan intereses por debajo de la inflación).
Si abren una cuenta en algún banco con un saldo menor a diecisiete mil pesos, y la dejan allí durmiendo el sueño de los justos durante seis años, cuando regresen se van a encontrar con que ya no tienen ni cuenta ni dinero.
Como siempre, los diputados, y los banqueros, siempre pensando en el elector, o en el cliente. Debiéramos aplaudirles.
Entre tanto que sacan a cuento de formar una cultura financiera entre la población (¿se acuerdan de hace unos pocos años en que nos endilgaban noche y día que podríamos pagar, ya, hasta las tortillas con nuestra tarjeta de crédito o débito?) ¿se imaginan cuántos cuentahabientes lo pensarán dos veces antes de abrir una dichosa cuenta en el banco (en que por diecisiete mil pesos dan una nada de intereses y cobren quizá comisiones hasta por pisar la sucursal bancaria)?
Eso es cultura bancaria, ya que según la Asociación de Bancos de México si una cuenta tiene un saldo así, a los pobres bancos les cuesta mantener esa cuenta, y encima enviar los estados de cuenta mensuales...
En los pobres bancos hay que pensar (eso de que tengan que absorber costos), así entonces los legisladores ¿cuándo pensarán en los pobres cuentahabientes a los que les sueltan aquello de la cultura financiera?
Ahora bien, la verdad es que el dinero es de quien es así pasen cien años (consideremos simplemente el por qué diferenciar cuentas “por arriba y por debajo” del equivalente a tantos salarios mínimos) (¿acaso el espíritu de la ley no es proteger siempre al más desprotegido? ¿La ley debe diferenciar entre el que va vestido de manta y el que va vestido de casimir?). Los bancos, de la mano con los diputados, debieran de proteger los ahorros de aquellos quienes confían en ellos y abren una cuenta bancaria. Los bancos, protegiendo el dinero de sus clientes, debieran dedicarse a su negocio, prestando ese dinero. Esa es la operación básica de un banco: recibir dinero del público y prestarlo, y a cambio de usarlo pagan una tasa de interés.
Pero bueno, como ven, el ordenamiento no es nuevo, solo es nueva la disminución en los plazos. En otros países sucede igual, por ejemplo en Chile aún consideran un plazo total de diez años. Y en otros países, a cambio de una comisión, se contrata a un tercero para buscar a los cuentahabientes, o a sus beneficiarios, para entregarles su dinero.
Como generalmente sucede, nadie da palos de ciego ¿recuerdan aquella famosa demanda que entabló la Sra Celia Reyes en contra de Banco del Atlántico por allá de 1997, cuando acudió al banco (entonces ya Bital) a retirar su dinero más los intereses generados?
La Sra Reyes aperturó dos cuentas en 1988, una con un rendimiento anual de 124% y otra con rendimiento anual de 149%. Ambas inversiones con cláusulas de renovación automática con reinversión de intereses.
Las dos primeras instancias dieron la razón a la demandante, en la tercera, inapelable, se le dio razón al banco.
domingo, 10 de enero de 2010
Día de la Candelaria
como no puedo escribir, miro,
como miro tengo miedo.
Un miedo es una ruta,
sirve de puente hacia otro lugar de mí que desconocía.”
La princesa inca, blogspot
Hace unos días celebramos el ritual de partir la Rosca de Reyes. Y digo ritual porque es el estar todos reunidos alrededor de la rosca atentos a ver quién cortaba qué pedazo de la rosca y constatar a quién le salía el Niño Dios, el “monito” pues (que en esta rosca salieron dos patos, un cofre -que debió ser el cofre en el que los patos entregaron su presente al recién nacido- y justo un Niño Dios), no fuera a ser el caso que alguien con tal de librarse de traer los tamales escondiese el haberse sacado el “monito”.
¿Han leído “Ben-Hur, Una historia de los Tiempos de Cristo”? Escrito por Lewis Wallace (1827-1905), que pisó Tierra Santa por vez primera después de haber escrito Ben-Hur.
“[año 747 de Roma] Encuentro de los Magos [en el desierto]: el
ateniense Gaspar, la fe; el hindú Melchor, el amor; y el egipcio
Baltasar, las buenas obras.
[en el desierto, a solas el viajero] -Vendrán... Quien me ha
guiado, a ellos les guía.
-... oí una voz de suavidad infinita que decía: … La redención está
cerca. Con otros dos, de lejanas regiones de la tierra, verás al
redentor y serás un testigo de que ha venido. Levántate mañana y
ve a encontrarte con ellos; pon toda tu confianza en el Espíritu que
te guiará.”
La historia es cautivante. Todo él les recomiendo leer, aunque mi parte favorita de la historia (que traigo a cuento año con año) es este relato del encuentro de los Tres Reyes de Oriente. No puedo si no expresar mi total asombro y reverencia por ese tipo de fe.
“Torvo fraile del templo solitario,
que al fulgor de nocturno lampadario
o a la pálida luz de las auroras
desgranas de sus cuentas el rosario...
¡Yo quisiera llorar como tú lloras!
Porque la fe en mi pecho solitario
se extinguió como el turbio lampadario
entre la roja luz de las auroras,
y mi vida es un fúnebre rosario
más triste que las lágrimas que lloras.”
Onix (fragmento), Juan José Tablada
El libro cuenta la historia de Judá Ben-Hur, situada en los años en que Jesús vivió, desde su nacimiento hasta su crucifixión.
Llevada a la pantalla grande en 1959 (antes de que yo naciera) por la Metro-Goldwin-Mayer, estelarizada por Charlton Heston. En su momento fue la película más costosa nunca antes producida (duró cinco años su realización), mérito superado poco después por la cinta “Cleopatra” (que merece un aparte por sí sola, ya no digamos en consideración a mi adorada Elizabeth Taylor que la estelarizó). Fue la primera película en recibir once premios de la Academia.
Vaya, que es una de esas películas que recomiendo ver tanto como recomiendo leer la historia empastada.
Permítanme mencionar un argumento de otro libro: El Evangelio según Jesucristo, de José Saramago.
El pasaje que traigo a colación relata aquel momento en Belén, cuando José es avisado ¿por un ángel? de que al poco se sucederá la matanza de los niños del pueblo ordenada por Herodes.
“...Y la orden es matarlos a todos, A todos, no, sólo a los que
tengan menos de tres años, Entre dos y cuatro años va a ser difícil
saber exactamente cuántos años tienen, Y cuántos van a ser, …,
Por el censo, dijo el jefe, serán unos veinticinco.”
Saca a relucir el cargo moral que debe haber pesado sobre José ante la disyuntiva de prevenir a los habitantes del pueblo sobre la amenaza que se les echa encima (independientemente de que le pudieran creer o no), o decidir poner a salvo a María y su hijo, sin alertar sobre la llegada de los soldados que llegan con tan funesta misión. No es poca cosa si pensamos que pudo haber tenido la posibilidad de elegir entre arriesgarse a intentar salvar a los niños de menos de tres años de Belén o el salvar a su hijo.
“... era, sí, de nuevo en figura de pastor, aquel que en figura de
mendigo se le había aparecido una y otra vez, aquel que hablando
de sí mismo dijo ser un ángel, aunque sin precisar si del cielo o
del infierno...
-He venido solo para decirte..., todo lo que era necesario que
ocurriera ha ocurrido ya, faltaban esas muertes, faltaba, antes de
ellas, el crimen de José.
-¿Qué crimen de José? -dijo María -Mi marido no ha cometido
ningún crimen, es un hombre bueno.
-Un hombre bueno que ha cometido un crimen, no imaginas
cuántos hombres buenos lo han hecho antes que él, porque los
crímenes de los hombres buenos no tienen número y, al
contrario de lo que se piensa, son los únicos que no pueden
ser perdonados.
…
-¿Qué hemos hecho nosotros? -dijo María.
-Fue la crueldad de Herodes la que hizo desenvainar los puñales,
pero vuestro egoísmo y cobardía fueron las cuerdas que ataron los
pies y las manos de las víctimas.
-¿Qué podía hacer yo?
-Tú, nada, que lo supiste demasiado tarde, pero el carpintero
podía haberlo hecho todo, avisar a la aldea de que venían de
camino los soldados para matar a los niños, había tiempo
suficiente para que los padres se los llevaran y huyesen, podían,
por ejemplo, ir a esconderse en el desierto, huir a Egipto, a la
espera de que muriese Herodes, que poco le falta ya.
-No se le ocurrió.
-No, no se le ocurrió, pero eso no es disculpa.
-Tú, que eres un ángel, perdónalo -dijo María, llorando.
-No soy ángel de perdones... Ya te he dicho que no hay perdón
para este crimen, antes sería perdonado Herodes que tu marido,
antes se perdonará a un traidor que a un renegado... Sobre la
cabeza de los hijos caerá siempre la culpa de los padres, la sombra
de la culpa de José oscurece ya la frente de tu hijo...”
No hay juez más inclemente que nuestra conciencia.
La cuestión ¿cómo supo María que quien le había hablado era un ángel y no un demonio? Fue ya en su tiempo planteada por el fraile dominico Bruno Giordano (1548-1600), quemado vivo por hereje tras permanecer siete años prisionero del Santo Oficio, bajo el cargo, entre otros, de haber siquiera considerado semejante pregunta.
“Luego de las oraciones voy a la biblioteca. Antes de sentarme
frente al pergamino, recorro los estantes acariciando el lomo de
los libros con el dorso de la mano.
¿Qué conocimiento cautivo me aguarda en ellos?
...
¿Cómo distinguir un mensaje sublime del pérfido susurro de
Satanás? ¿Y si las mujeres mencionadas en el Malleus Maleficarum,
hubieran estado en contacto con el Universo Divino y no en un
arrebato demoníaco?
-... ¿pudo la Virgen confundir la voz?... ¿Cómo sabía ella que el
enviado era del cielo?... ¿Las voces que escuchan las mujeres
quemadas en la hoguera, ¿podrían ser una señal de las alturas?”
Bruno Girdano, Laura Vit
Entonces, después de celebrar la tradicional partida de rosca quedó claro quiénes iban a traer los tamales el dos de febrero.
Y esto en realidad es lo que deseaba traer a cuento desde un principio: el dos de febrero, Día de la Candelaria.
Siguiendo la tradición que sitúa el nacimiento de Jesucristo la noche del 24 de diciembre, 40 días después, el dos de febrero, se estaría celebrando la presentación del recién nacido ante la iglesia.
Quizá por eso encaja, como me ha mencionado Anya, el celebrar el Día de la Candelaria, haciendo alusión a la Luz de la Esperanza. Sin embargo ese celebrar el encender la Luz de la Esperanza ¿no encajaría mejor con precisamente el 24 ó el 25 de diciembre?
Ahora que si el Día de la Candelaria es festejar la aparición de la Virgen de la Candelaria, ocurrida en las Islas Canarias, ¿cómo encuadra celebrar el dos de febrero la aparición de la Virgen de la Candelaria sucedida el 15 de agosto? (que por otro lado me ha hecho ver Ira que ese día, el 15 de agosto, es el día de Santa Teresa) (por otra parte la agenda que llevo este año marca el 15 de agosto como la “Asunción de María”).
¿Alguien me puede explicar por qué es el Día de la Candelaria el Día de la Candelaria?
Diametralmente ya en otro orden de ideas, me he encontrado, curioseando en internet como hago casi todas las mañanas, un video de tan solo poco menos de un minuto de duración: La Princesa Inca levita, en Perú.
La verdad es que a la primera vista llama la atención. Un truco de ilusionismo de esos que los ves y dices: hay truco… ahora ¿dónde está el truco? A primera vista, también, se hace evidente dónde está el truco. Pero el mérito de realizarlo ni quién lo discuta. ¿Acaso no la magia siempre es un entretejido muy fino de encanto, ilusión, actuación… y mucha creatividad? Además de que la chica es linda.
El truco incluso ha llegado a causar revuelo cuando ha sido presentado allá en Estados Unidos, a la vera de la Casa Blanca (claro que los gringos están más locos que una cabra).
Scooter T4B Honey Whale
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